Arrancamos Septiembre, con un nuevo ciclo de conferencias-coloquios, recibiendo en el Foro a José Miguel Eizaguirre, ingeniero industrial y “alma Mater” durante los últimos cuarenta años del Consorcio de Aguas de Bilbao.

Para muchos de nosotros, el mundo del agua era totalmente desconocido, sin más misterio que el de abrir el grifo para que esta fluyese, sin darnos apenas cuenta del gran esfuerzo que este simple gesto requiere.

De este trabajo, en gran parte, se ha encargado José Miguel, que con una gran visión de futuro, mucho entusiasmo y dedicación se enfrento al problema de abastecimiento y saneamiento del agua en el Gran Bilbao, desde que en 1967 se fundase el Consorcio de Aguas.

El consorcio, se funda, con el objeto de poner orden al caos entonces existente en todo relacionado con el agua de nuestra comarca. Muchos municipios con restricciones, una industria que demandaba cada vez más agua (Altos hornos, papeleras, cementeras, etc…) y una explosión demográfica en Bilbao, hacían necesario adecuar y ordenar las redes de abastecimiento y saneamiento. En un principio, se fundo, poniendo de acuerdo a 19 municipios, y hoy en día cuenta con 72, dando solución a una población aproximada de 1.000.000 de personas que equivalen al 90% de la población de Vizcaya.

El Consorcio se ocupa de todo lo referente a captación, potabilización, distribución del agua, así como a la recogida de las aguas sucias, tratamiento y posterior devolución al medio natural. (Basta con señalar la regeneración de la Ría en los últimos 25 años)

José Miguel, que también es profesor en la Escuela de Ingenieros de Bilbao, nos ilustro sus explicaciones con todo tipo de datos, anécdotas y recuerdos. Muchos recuerdos, en especial a D.Ángel Galíndez, pieza fundamental y “Alma Pater”, nos comentaba José Miguel, del desarrollo del Consorcio.

Tras la exposición, se abrió el turno de preguntas y se le hizo entrega al invitado de la tradicional vaca. José Miguel, no hacia más que decirnos lo que le había gustado y lo que había disfrutado estando entre nosotros.

El agradecimiento debe ser hacia el, ya que con su trabajo y visión, nos hace tener una vida con un alto grado de calidad, tanta si cabe, como la del agua que circula por nuestros grifos y de la que José Miguel ha sido, en buena parte, responsable.