El pasado 31 de marzo, visitamos el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el que hasta hace poco, era “el museo” de Bilbao. A nuestra llegada, nos esperaba su Director, Javier Viar, que lo dirige desde el año 2.002 Javier, farmacéutico de profesión, y como pudimos comprobar, es una persona multidisciplinar. Preocupado por el saber, amante del arte, de las ciencias, de las letras, de la música. Escribe de arte, pero con lo que realmente disfruta, se divierte y le relaja, es escribiendo novela y poesía. Gran conversador, tiene un carácter afable y cercano, con un gran sentido de la amistad. El origen del museo se remonta al año 1.908. Situado en sus principios en el casco viejo, no fue hasta 1.945 la inauguración del edificio que conocemos de estilo neoclásico, para posteriormente, en el año 2.001, hacer una profunda ampliación, que dio como resultado su aspecto actual. La colección del museo, de la que sólo apreciamos un 10%, reúne unas 8.000 piezas, que van desde pequeñas piezas etruscas del siglo V-I a.C., hasta la actualidad. Aunque la colección del museo comienza en el siglo XIII, hay unas piezas romanas y etruscas del siglo III y IV a. de C. donadas por Ramón Taramona, que son la envidia de los museos italianos. Javier nos fue explicando las características de cada época, el arte Románico se caracteriza por no tener perspectiva, es decir, todo lo que aparece en el lienzo está en un mismo plano. Por el contrario el Renacimiento es un nuevo planteamiento artístico; la gente empieza a viajar y a cultivarse, aparecen grandes genios como Miguel Ángel o Rafael que impulsan el arte e introducen la perspectiva, aparece la naturaleza en casi todas las obras siendo el retrato y el paisaje los principales motivos de las mismas. Conjunta arte antiguo, moderno y contemporáneo, con especial interés a la pintura de las escuelas española y flamenca, y podemos contemplar la más importante colección de artistas vascos. Destacan entre sus piezas, obras de, Bermejo, Benson, Mandijn, Vredeman de Vries, De Vos, Moro, Sánchez Coello, El Greco, Pourbus, Ribera , Zurbaram , Van Dyck, Murilo, Arellano, Meléndez, Bellotto, Goya, Paret, Villaamil, Ribot, Zamacois, Madrazo, Gauguin, Cassatt, Sorolla, Guiard, Ensor, Regoyos, Romero de Torres, Zuloaga, Sunyer, Arteta, Gutiérrez Solana, Vázquez Díaz, Lipchitz, Delaunay, González, Gargallo, Bacon, Palazuelo, Oteiza, Chillida, Caro, Millares, Tàpies, Saura, Lüpertz, Kitaj, Blake, Arroyo y Barceló, entre otros. Bajo la dirección de Javier Viar, el museo vive unos de sus mejores momentos y es después del Museo del Prado, el que tiene una colección mas completa de pintura que va desde el siglo XII hasta hoy. Visitar el Museo teniendo como anfitrión a su Director, es un auténtico lujo. Nos fue mostrando las obras, haciendo una disección microscópica y enseñándonos detalles, que nunca antes habíamos apreciado, comentándonos anécdotas, no solo de las pinturas, sino del autor y de la historia que rodeaba al personaje allí reflejado. El único problema surgió, cuando el reloj, nos limitó el horario, pero Javier, amablemente como siempre, se brindo a poder guiarnos en una segunda visita o quizás, a una tercera. Posteriormente, tuvimos nuestra tradicional comida/coloquio, que gracias a la bondad de la temperatura, pudimos prolongarla en la terraza del Arbolagaña hasta bien entrada la tarde