El pasado jueves 23 de Abril tuvimos una nueva sesión en la Sociedad Bilbaina, en esta ocasión para Teresa Aranguren, periodista en zona de guerra, como a ella le gusta decir, y muy alejada del estereotipo de corresponsal que podemos haber adquirido por películas y comics, ataviado con chamarra sin mangas y pantalones con muchos bolsillos.
escuchar a

Tras la cálida presentación de Rafael Saenz de Cortabarria, que nos acercó a la persona de una forma entrañable, Teresa nos fue desgranando lo que, a su juicio, debe hacer un buen periodista y cuya primera máxima debería ser: ser consciente de quien lo dice y desde que lugar lo dice. Frases como “yo estuve allí” no tienen ningún valor si no van acompañadas de un profundo estudio de lo que pasa, y, entre otras cosas, por conocer la historia del lugar.

Nos alertó de los peligros en los que se puede incurrir, como suavizar o mitificar lo que ocurre, o con trasladar versiones de lo que acontece tanto de uno como de otro lado. Un buen periodista debe contar los hechos, conocer lo que ocurre, y para ello debe convivir en la zona.

Nos habló de lo importante que es mostrar al mundo como es una guerra y nos borró la imagen de los bombardeos de fuegos artificiales que puede dar la televisión para relatarnos, con crudeza,  el olor a carne carbonizada que queda tras un ataque.

Creo que no es fácil convivir con la muerte y que merece mucho respeto el que lo hace. Tener de compañeros al miedo y al horror, aunque se mitiguen con las ganas de contar lo que ocurre, no tiene que ser nada fácil.

Después pasó a hacernos un recorrido por el conflicto de oriente medio para entender de dónde venimos, como empezó todo. Nos explicó las diferencias entre sionistas e israelíes, y a su vez lo diferentes que son unos de otros.

Nos describió lo que ocurre en el día a día, cuando no hay noticias relevantes, situaciones que ella ha experimentado como parte de su convicción de lo que debe ser un periodista, yendo mucho más allá de una sala de prensa o del hall del hotel.

En el debate posterior se pusieron de manifiesto diferentes puntos de vista haciendo todo ello que la jornada adquiriera una gran brillantez. El concepto del bien y del mal, o quiénes son los buenos y los malos, es un concepto difuso que depende más de nuestras suposiciones y creencias. Creo que uno de los objetivos del foro es hacernos reflexionar y remover nuestros pensamientos y en este sentido la jornada fue un éxito.

Teresa Aranguren comenzó su carrera como periodista en 1980. En 1981 era corresponsal de Mundo Obrero, publicación del Partido Comunista de España (PCE), cubriendo la invasión de Israel sobre el Líbano; también trabajó para la revista Interviú o el periódico El Independiente cubriendo la guerra de Irán-Irak en Teherán. Fue la única mujer que cubrió esta guerra como corresponsal, exceptuando a una fotógrafa libanesa. Durante 15 años (desde 1989) fue la enviada en Oriente Medio de Telemadrid, cubriendo la guerra del Golfo y el conflicto de los Balcanes. En esta ocasión Telemadrid fue la primera televisión española en el conflicto. También ha sido enviada especial en otros lugares en guerra. Ha publicado, con la editorial Caballo de Troya, los libros Palestina: El hilo de la memoria y, recientemente, Olivo Roto: Escenas de la ocupación.