El pasado 11 de octubre tuvo lugar la excursión de los Diletantes al valle de Oma para contemplar el nuevo emplazamiento del bosque que en su día quien fue nuestro presidente honorario, el pintor Agustín Ibarrola, había realizado en las cercanías de su casa. Sin embargo, el bosque original había tenido que ser sustituido ir otro muy cercano dado el deterioro que, con el curso de los años, las plagas y los vándalos había experimentado la obra original.

La excursión, que se inició con la pequeña caminata desde el aparcamiento de Santimamiñe hasta el actual bosque pintado, tuvo lugar con un tiempo excelente que hizo posible observar con detenimiento la obra que iba a inaugurarse días después. Los diletantes contamos con el amble privilegio de que fuera el también pintor Jose Ibarrola, hijo de Agustín, quien nos guiara en la visita comentando las distintas vicisitudes que había experimentado el desarrollo del nuevo emplazamiento del Bosque Pintado. Su ayuda nos facilitó el descubrimiento de las distintas figuras que se van dibujando entre los arboles dependiendo del ángulo del que se observen.

Una vez de vuelta en el aparcamiento de Santimamiñe tuvimos el tiempo y la fortuna de que nuestro compañero diletante, el paleontólogo Pedro Castaños, nos explicara en el edificio expositivo que se ha habilitado a la entrada de las cuevas, las circunstancias, los habitantes y los animales que habían poblado las cuevas y sus alrededores. Como siempre, la exposición de Pedro se desarrolló por esa mezcla de erudición, entusiasmo y amenidad que tanto caracteriza a nuestro amigo diletante. Previamente, los encargados del recinto nos mostraron en el mismo local una visita guiada virtual que es la única que puede hacerse en la actualidad.

Tras una agradable comida en el restaurante Lezika, Jose Ibarrola nos brindó la oportunidad de visitar su estudio situado en el mismo valle, al lado del que fue el de su padre, y mostrarnos su obra tan amplia como interesante.

En definitiva, un gran día.

En Kortezubi a 11 de octubre de 2023