La sublime utilidad de la ciencia inútil
Gracias a la mediación y buen hacer de Itziar Laka, el pasado 28 de Enero de 2016 tuvimos el placer y el honor de escuchar a Pedro Miguel Echenique en una charla con un título tan llamativo como enigmático: «La sublime utilidad de la ciencia inútil».
Durante su exposición, Pedro Miguel significó la importancia de la ciencia como el mejor y más efectivo instrumento de conocimiento que poseemos, y cómo grandes avances de la humanidad han surgido de investigaciones aparentemente inútiles, que luego han demostrado su importancia, habiendo producido un gran cambio tecnológico y económico mundial (por ej. la física cuántica), ya que las aplicaciones de los descubrimientos científicos y del avance de la ciencia no se pueden prever.
En el transcurso de su intervención Pedro Miguel elevó la ciencia a obra de arte colectiva de la humanidad, resaltando su capacidad para haber cambiado la concepción del mundo en el que vivimos, y de nosotros mismos. Seguidamente recogemos algunas de sus afirmaciones.
1. De la ciencia y el conocimiento científico:
- Lo importante de la ciencia está en la complejidad, siendo el todo mucho más importante que la suma de las partes.
- No hay ninguna prueba científica de que el universo tenga que ser comprensible.
- Los hombres somos polvo de estrellas y estamos hechos de átomos, o mejor decir que estamos hechos de electrones, neutrinos y quads.
- Son características de la ciencia la creatividad, el largo plazo y la ausencia de burocracia.
- Los físicos somos los historiadores y los profetas del universo.
- El conocimiento científico se duplica cada dos años, lo que hace imposible la existencia en el siglo XXI de un “hombre del renacimiento” capaz de acumular el saber de nuestro tiempo.
- La interdisciplinariedad es condición necesaria para la ciencia y la tecnología en nuestros días.
2. Del trabajo de los Investigadores y del entorno necesario:
- Hay que dar un margen de creatividad y libertad a los que se dedican a la ciencia, tanto para plantear las preguntas, como para elegir los caminos para buscar su respuesta.
- Hay que creer en las personas, dar la máxima transparencia a la información y compartir las ideas sin egoísmo.
- La burocracia administrativa y la ciencia no casan.
- Hay que crear un entorno en el que la ciencia pueda desarrollarse, y en esto el sistema educativo ha de jugar necesariamente un papel fundamental en la configuración de ese entorno innovador, premiando sobre todo la iniciativa, y no tanto el éxito. No hay mayor fracaso que ni siquiera haberlo intentado.
- Si bien la innovación es una labor de equipo, las ideas surgen únicamente en la mente de los individuos.
- La sociedad debería de dedicar a la ciencia entre el 3% y el 4% del PIB, y a la ciencia básica entre un 15% y un 20% de esa cantidad.
3. La influencia de la ciencia en el desarrollo/riqueza de las naciones:
- La riqueza de las naciones se debe cada vez más a la riqueza de las nociones, y los países no investigan más por ser más ricos, sino que son más ricos porque llevan investigando más tiempo.
- Existe una profunda conexión entre competitividad económica, una alta calidad de vida, y un avance de la ciencia y la tecnología. La conexión no es directa, inmediata, ni lineal, y muchas veces de difícil cuantificación, pero existe.
- El futuro es conocimiento y sabiduría.
Por último, destacar que, durante toda su exposición, Pedro Miguel hizo referencia en múltiples ocasiones a Ángel Galindez (padre del diletante José Galindez) y a José Antonio Garrido, tanto en su vertiente de ingenieros, como sobre todo por el determinante apoyo otorgado para la creación y constitución en 1999 de la Fundación Donostia International Physics Center, referente mundial en su ámbito de investigación.
Muchísimas gracias Pedro Miguel, y hasta la próxima.
Pedro Miguel Echenique (Isaba, Navarra, 8 junio 1950) es un científico especializado en Física del estado sólido. En 1998 le concedieron el Premio Max Planck de Física y ese mismo año obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica por sus descubrimientos en la predicción teórica de estados electrónicos imagen en la superficie de sólidos. Fue el primer consejero del Departamento de Educación del Gobierno Vasco, entre los años 1980 y 1983, y consejero del Departamento de Educación y Cultura, y portavoz del Gobierno Vasco entre 1983 y 1984.
Actualmente es Catedrático de Física de la Materia Condensada en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y Presidente del Donostia International Physics Center (DIPC).
Elegido Vasco Universal en 1998, es miembro extranjero de la Real Academia de Ciencias, Letras y Bellas Artes de Bélgica, y también Fellow de la Sociedad Americana de Física y de la Sociedad Americana para el Avance de la Ciencia. Además, es Presidente de Honor de Jakiunde, la Academia de las Ciencias, de las Artes y de las Letras del País Vasco y, desde 2012, preside el jurado de los premios Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.
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