Visita al Museo de Reproducciones de Bilbao
Hoy, sábado, 30 de agosto, con 34º C en la calle, hemos visitado, por fin, el Museo de Reproducciones de Bilbao en su nueva sede en la iglesia de Corazón de María, en la calle San Francisco, 14, junto a la plaza de Corazón de María, donde se han encontrado los restos del antiguo Convento de San Francisco (S. XVI) uno de los edificios más interesantes de la historia de Bilbao.
En su ubicación actual fue inaugurado el 21 de noviembre de 2006 y alberga reproducciones muy interesantes de la época grecorromana junto con otras del Renacimiento italiano. Hemos podido contemplar, entre otras, la Victoria de Samotracia, la Venus de Milo, el Moisés de Miguel Ángel o la soberbia escultura de Lorenzo de Médicis, en un lugar magníficamente restaurado.
La idea de crear el museo de reproducciones artísticas de Bilbao se atribuye a Manuel Ramírez Escudero que en 1922 la presentó al Ayuntamiento y a la Diputación que la acogieron muy favorablemente. La primera Junta de patronato se constituyó en 1927 y de ella formaron parte los arquitectos Ricardo Bastida y Manuel Smith.
El museo ha tenido varias sedes, comenzando en los bajos de las Escuelas de Berastegi donde estuvo hasta 1957, cuando el edificio fue derribado para construir lo que hoy es el Palacio de Justicia, y en cuya fecha pasó a la calle Conde de Mirasol.
Según nos ha dicho el amable y joven empleado que nos ha vendido las entradas, el nuevo espacio del museo coexistirá en el futuro con el de Conde de Mirasol cuando éste sea acondicionado y donde se podrán ver muchas más reproducciones, dice que más de 120, que las 22 que actualmente están expuestas.
El museo, como todos los de su clase, mantiene su objetivo fundamental de enseñar la historia del Arte. Hay una zona para actividades didácticas que son muy utilizadas por alumnos de colegios y espacios interactivos muy interesantes, según nos dice el joven empleado del museo.
Hemos estado algo más de una hora visitando el museo y, de verdad, ha merecido la pena. Además hemos paseado por esa parte de Bilbao que no frecuentamos y que también está sufriendo una notable regeneración. Finalmente nos hemos tomado un aperitivo en el Sasibil de la calle Jardines (según indica la placa de la calle, debe su nombre en recuerdo de las huertas y jardines que en los siglos XV y XVI había entonces allí).
Se me ocurre pensar que bien valdría la pena organizar un paseo cultural por el Bilbao actual para que lo reconozcamos bien. Quizás, antes o después de la charla de Alfonso Martínez Cearra en el mes de octubre que tratará sobre la renovación de nuestra ciudad.
¿Alguien se anima a organizar el paseo?
