LA PESCA DE LA BALLENA Y LA PRESERVACIÓN DEL PATRIMONIO MARÍTIMO
Xabier Alberdi explicó a Foro de los Diletantes la extraordinaria aventura que supuso la pesca de la ballena en la actividad de los puertos vascos durante los siglos XIV y XV. Tras iniciarse con la caza de este cetáceo en las aguas del Cantábrico, los balleneros vascos empezaron a desplazarse hacia, primero, el Mar del Norte para desplazarse progresivamente hacia Islandia y acabando por recalar en las costas de Labrador y Terranova.
La sofisticada técnica que requiere la caza de la ballena, explicó Alberdi, no se importó sino que se generó en el País y se acompañó de una calidad excelente de las embarcaciones y de innovaciones tecnológicas tan relevantes como la instalación de calderas para fundir el aceite de ballena en alta mar en barcos, no se olvide, de madera.
Esta expansión ballena vasca generó desde conflictos muy graves en Islandia, hasta convivencias mucho más armoniosas con las tribus de las costas canadienses que se llegaron a adoptar palabras y expresiones euskéricas en su habla.
El extraordinario rendimiento y la extendida utilización del aceite de ballena especialmente, entre otras utilidades, como fuente de energía lumínica, atrajo a flotas más potentes de los países del Norte de Europa que acabaron por desplazar a los balleneros vascos.
A la intervención de Xabier Alberdi siguió en la misma jornada la exposición de los hermanos Etcheverria, Peio y Jackes, de San Juan de Luz. El puerto labortano tuvo en su tiempo una fuerte tradición ballenera que, como tantos otros de la costa vasca, fue virando hacia la pesca del bacalao alcanzando el máximo esplendor en el siglo XVII. Los Etcheverria compartieron con los Diletantes sus esfuerzos por la preservación del patrimonio marítimo de Iparralde así como el conjunto de hallazgos referidos a la pesca en sí, a sus artes propias y a las características de las embarcaciones utilizadas. Todo este conjunto de información se desprende del intercambio epistolar recientemente descubierto entre la naviera Lahirigoyen de Bayona y sus corresponsales en la isla de San Pedro y Miquelon, frente a las costas de Terranova. La intervención de los Etcheverria sirvió de excelente complemento a la exposición inicial.
Xabier Alberdi, de la Fundación ALBAOLA, (Pasajes San Pedro), que vela por el Patrimonio marítimo Vasco, con diversas actividades, no solo la construcción, al estilo tradicional, de la nao San Juan, nave del siglo XVI, cuyo pecio fue encontrado y recuperada la nave en aguas de Canadá. Otras actividades son la escuela de carpintería, de navegación etc. También es destacable, el proyecto creado en Djúpavík (Islandia) para recuperar la historia común de Islandia y los marinos vascos, ya que en ese lugar naufragaron varios balleneros vascos.
Peio Etcheverria y Jakes Etcheverria, hermanos de San Juan de Luz, de familia marinera, Co-presidentes de la Sociedad Egurrezkoa, dedicada a la preservación del patrimonio marítimo, restauración de lanchas tipo txipironera de madera y otras actividades relacionadas con la pesca del bacalao.
En Bilbao, a 16 de noviembre de 2023
