
El pasado 3 de abril estaba con nosotros, en la Bilbaina, José Luis Ugarte. Antes de la comida, en el bar inglés, había quedado con José Mari Ayerra y con José Luis. Llegué a la cita y comenté la noticia del día: los organismos internacionales competentes habían confiado la organización de una regata internacional muy importante al Marítimo del Abra. Mi expresión fue absolutamente ingenua, dirigiéndome a José Mari y a José Luis, «mirad lo que pone en el periódico», José Luis me contestó de forma directa,algo brusca:»Léemela porque yo no veo». Cuando José Luis estuvo con nosotros, tenía muy mermadas sus facultades físicas pero a pesar de ello, aceptó la invitación que le hizo José Mari y nos demostró la fuerza de un ser humano que siempre se enfrentó a retos importantes en su vida. Nos contó sus aventuras por el ancho mundo, su vuelta al mundo emulando a Sebastían Elcano y Magallanes, su pasión por el mar y la superación de las adversidades en toda circunstancia.
Pasamos un rato excelente el pasado 3 de abril, oyéndole contar sus peripecias y aventuras a José Luís de Ugarte. Parecería que todo es fácil pero las dificultades por las que tuvo que pasar tuvieron que ser importantes. Su tenacidad, humildad y sencillez son un ejemplo.
Gracias José Luís por habernos dedicado estos momentos.
El 27 de julio del 2008 nos ha dejado, pero su recuerdo y ejemplo seguirá con nosotros. ¡Descansa en paz, querido José Luis!