Análisis de la transformación, ¿se puede hacer mejor?
El pasado 23 de Octubre, tuvimos como invitado a Alfonso Martínez Cearra, Director General de la Asociación Bilbao Metrópoli 30 desde 1992.
Alfonso es Ingeniero Industrial, responsable en áreas ejecutivas antes de su nombramiento en Bilbao Metrópoli 30, miembro activos de diversas Sociedades y redes internacionales y nacionales, tales como The World Future Society, The Internacional Network for Urban Development,The Strategic Management Society, vocal asesor de la Cámara de Comercio de Bilbao, miembro del Consejo General del Círculo de Empresarios, etc.
Le invitamos no solo en su calidad de Director de esa entidad, sino como persona experta en el conocimiento y las estrategias de los cambios que han sufrido muchas ciudades del mundo. Y digo bien del mundo, ya que Alfonso conoce las mutaciones que han experimentado ciudades europeas, americanas y orientales, en sus aspectos arquitectónicos, urbanísticos, existenciales y de empleo.
La Asociación que él dirige ha protagonizado, desde hace más de 15 años, la estrategia de cambio que ha experimentado Bilbao, y ha brindado a la ciudad y a sus Autoridades reflexiones, programas, análisis y participaciones vitales en el positivo cambio sufrido en Bilbao. Sería muy largo citar la participación de la Asociación a lo largo de esa época.
Pues bien, y en relación a su intervención, nos ofreció una conferencia titulada: “Análisis de la transformación, ¿se puede hacer mejor?”, en donde volcaba sugerentes, y provocativas –a veces- ideas relativas a la transformación en términos genéricos, y no únicamente centrados en Bilbao.
Comenzó diciendo que el origen del cambio estratégico va de la complacencia al pánico, pasando por la incredulidad y el miedo. Solo el pánico de no saber hacia donde se va, es el elemento que impulsa esa transformación, y aquí juega una variable fundamental, que es el tiempo. Para que esa transformación se convierta en positiva es necesario ver, ya que ver es creer, y esto nos lleva (en el caso bilbaíno) al Guggenheim con su perrito a la cabeza.
Dijo Alfonso que en esto de los cambios hay que aspirar por objetivos “World Class”, o sea objetivos casi inalcanzables, porque luego la realidad los pondrá en su sitio. Son necesarias visiones y misiones concretas.
También nos habló sobre el cambio de siglo con fuertes cambios de valores, que unidos a la visión antes citada, nos podría llevar a hacer algo espectacular, como edificar una mezquita en la península de Zorrozaurre. También salieron a relucir los dilemas modernos, referidos a las identidades locales frente al mundo global, los posibles aliados y competidores, la tradición versus la competitividad y las tecnologías frente al medio ambiente. Ello nos llevó al 4º Sector, o sea que está el primario (materias primas), secundario (industria etc.) y terciario (servicios etc.) y el cuarto que sería el de los principios y valores. Esta es la consideración para el futuro.
Planteó un, digamos, lema: IPICA, que significa Innovación, Profesionalidad, Identidad, Comunidad y Apertura. Estos elementos serán necesario conjugarlos en el futuro próximo. Además, y con esto acabó su disertación, hay un valor competitivo nuevo y a tener en cuenta: los Derechos Humanos.
La charla fue sugerente y dio pie a una animada discusión (que no disputa) y el que escribe esta crónica, compañero –a veces- de viaje de Alfonso, manifiesta que ha sido una de las personas que ha empujado el cambio de Bilbao y que ha sabido exponerlo en múltiples Foros mundiales. En una palabra: un hombre positivo para éste nuestro Bilbao en transformación.
Crónica de Guillermo Barredo



