Las biotecnologías actuales, las plantas que comemos y la Unión Europea con Mertxe de Renobales Scheifler (24 de Octubre de 2024)

La exposición de la Dra. Renobales fue extraordinariamente clara, pero, a la vez, minuciosa, precisa y detallada. Para mayor concreción acompañamos la presentación de la que se sirvió en su charla. Aquí reproducimos los aspectos más generales.

Nuestra ponente empezó su exposición por relatarnos que las plantas que comemos son fruto de un proceso de domesticación que, cuando las cultivamos, es una larga lucha contra dos grandes enemigos: las plagas y las malas hierbas. Podría decirse que la historia de la agricultura no es más que la historia de esta lucha ancestral.

Algunos de los métodos tradicionales en esta evolución son muy antiguos, como los injertos conocidos hace ya 3.800años, las mutaciones que las plantas han ido experimentando por puro azar y al proceso de selección por parte del hombre de unas variedades sobre otras. Habrá que esperar hasta el siglo XVIII para que aparezcan las primeras empresas de semillas. El conjunto de estas técnicas a lo largo del tiempo, y otras tecnologías más recientes, han modificado los genomas de las plantas que comemos introduciendo mejoras genéticas que nos permiten, por ejemplo, comer plátanos sin semillas o cultivar berenjenas sin espinas.

Presentación de Mertxe de Renobales Scheifler en Bilbao

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Sin embargo, las limitaciones tecnológicas son las que han conllevado que el aumento de las necesidades alimenticias de una Humanidad en expansión haya tenido como consecuencia un aumento de tierras dedicadas a la agricultura y un aumento de todos los insumos que el proceso lleva aparejado con sus correlativos impactos medioambientales.

Sobre esta base tradicional se han empezado a aplicar en el último cuarto del siglo XX nuevas biotecnologías que han dado lugar a lo que conocemos como alimentos transgénicos. Este nuevo campo de la investigación aplicada ha seguido dos grandes líneas:

-La primera es la transgénesis propiamente dicha. El proceso parte de identificar alguna bacteria, u otro organismo, que contenga una característica de nuestro interés, por ejemplo, una defensa particularmente eficiente hacia ciertos insectos. Se extrae ese gen de la bacteria en cuestión y se prepara en el laboratorio convenientemente para su introducción, mediante distintas técnicas, en la planta que queremos mejorar. La planta así modificada se cultiva in vitro, se desarrollan unas plantas, se selecciona la más adecuada y se lleva a campo abierto.

-La segunda de las técnicas es la edición de genomas o mutagénesis dirigida. De acuerdo con esta tecnología se modifica el genoma de la célula de la planta elegida cambiando alguna de las letras de su ADN. También es posible a través de esta técnica inactivar algún gen específico de la planta o cambiar la expresión del gen sin alterar su secuencia.

Resulta relevante señalar que la transgénesis en una planta cultivada es detectable en un laboratorio mientras que la mutagénesis dirigida no lo es.

Las mejoras que estas nuevas tecnologías aportan a la evolución de la agricultura y a la generación de alimentos en general son formidables. En efecto, el desarrollo de robustas resistencias tanto a las plagas como a determinados herbicidas permite aumentar mucho la productividad agrícola, lo que ralentiza la necesidad de aumentar las tierras cultivadas permitiendo que amplias extensiones se mantengan en su estado natural. Pero es que, al aumentar la resistencia de las plantas transgénicas a las plagas y a determinados herbicidas de menor toxicidad, se reduce la utilización de insecticidas o fungicidas, así como la toxicidad global de los herbicidas. Las plantas tolerantes a herbicidas permiten reducir significativamente el laboreo con la consiguiente disminución de gases de efecto invernadero y, en general, una disminución de costes muy relevante. La obtención, por edición génica, de variedades de champiñón, patata o manzana que no ennegrecen al cortarse evita un desperdicio alimentario que de otro modo es muy grande.

Se han desarrollado también cultivos transgénicos con notables mejoras nutricionales como, por ejemplo, arroz, maíz y plátanos ricos en vitamina A que ayudaría a paliar los déficits en esta vitamina que provoca serios problemas de salud como cegueras infantiles irreversibles en amplias zonas del mundo. 

Antes de su comercialización, en todos los países del mundo en los que se han comercializado, los cultivos transgénicos han superado una serie de rigurosas pruebas de inocuidad para los consumidores y de seguridad medioambiental. La gran mayoría de las principales entidades de salud mundiales como son la OMS, la FAO, y las Academias de Ciencias de todos los países han declarado que estos cultivos transgénicos son nutricionalmente equivalentes a los convencionales. El coste de las pruebas asciende con frecuencia a unos 80 millones de euros…¡por planta!. Y superar estas pruebas no garantiza que se vaya a aprobar el cultivo y la comercialización de la misma. Esta posición tan restrictiva tiene efectos colaterales importantes. Para empezar, semejante coste en las pruebas a un transgénico descarta a universidades y centros de investigación de modo que solo las grandes empresas pueden permitírselo.

Sin embargo, algunas organizaciones ecologistas y ONG han mostrado una oposición frontal a los cultivos transgénicos sin evidencias científicas sólidas, y han extendido un relato del miedo que ha cuajado en la sociedad debido al gran prestigio social de estas organizaciones sin ánimo de lucro.

La Unión Europea tiene una normativa más restrictiva para los cultivos transgénicos que la de otros países naturalmente más proclives a la innovación y, particularmente, a la innovación tecnológica, como EE. UU., Canadá o Australia. En efecto, en el caso de la UE solo se autoriza la importación de algo más de 200 variedades transgénicas de 6 especies, en su mayoría para la elaboración de piensos animales, mientras que solo se permite el cultivo de una variedad de maíz transgénico resistente a insectos que se cultiva en España y Portugal.

Esta actitud europea anti-transgénicos tiene repercusiones en otros países del mundo principalmente africanos que no han aceptado los cultivos biotecnológicos por no perder las exportaciones a Europa de productos alimentarios ecológicos, comprometiendo con frecuencia su seguridad alimentaria. La Unión Europea ha condicionado ayudas para el desarrollo a la utilización de cultivos tradicionales, mediante tecnologías agrarias tradicionales, prohibiendo utilizar cultivos biotecnológicos.

En definitiva, pocos ejemplos como la polémica sobre los cultivos transgénicos reflejan tan bien la pugna entre esa combinación de prejuicios ideológicos e intereses encubiertos y, de otro lado, la evidencia científica de quienes apoyan las biotecnologías.

La Dra Mertxe de Renobales Sheifler es Catedrática jubilada de Bioquímica de la Facultad de Farmacia de la UPV/EHU,  antigua Decana y Vicedecana de la Facultad y Directora de Calidad del Campus de Vitoria, autora de más de 80 publicaciones científicas y especializada en alimentos transgénicos.

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La evolución del periodismo y la situación económica y empresarial del País Vasco con Manu Álvarez (26 de Septiembre de 2024)

Nuestro invitado, Manu Álvarez, el reputado corresponsal económico del El Correo, desarrolló para el Foro dos temas que bien podrían haber sido dos intervenciones diferentes, tanto por la entidad de los temas, como por la profundidad del análisis.

El ponente inició su exposición comentando la evolución de los medios de comunicación en España que vienen de un entorno rígido y restrictivo. Un periódico de hace medio siglo era una inversión muy cara en la que imperaba la opinión de ser dueño. Más que beneficio, se perseguía influir en la opinión pública, aunque para ello se buscara una situación financiera saneada en la que la publicidad jugaba un papel angular.

Con la Transición la rigidez hasta entonces imperante se relaja y aparecen nuevos medios ligados a partidos o idearios políticos bien definidos. No obstante, los soportes publicitarios seguían siendo limitados: prensa, radio, TV, cine para algunos, vallas de publicidad y folletos. Nada más.

Es este esquema el que salta por los aires con la aparición de internet y la posibilidad de conexión a la red a través, primero, del PC y luego de un simple móvil. Cualquiera puede configurarse en un medio de comunicación que emite información u opinión y hacerlo, además, en forma escrita, de audio o de video de modo que también cualquiera es susceptible de captar publicidad. Así, los viejos soportes de publicidad se multiplican literalmente por millones mientras que el mercado publicitario crece, pero en una proporción infinitamente menor. El resultado es la quiebra generalizada de los medios tradicionales de forma que solo unos pocos mantienen una cuenta de resultados positiva que es, lo resalta el ponente, la garantía de independencia de un medio de comunicación. En este nuevo entorno ya no manda la propiedad sino el anunciante, tanto privado como institucional.

Para hacer las cosas más difíciles, los medios de comunicación tradicionales se enfrentan a nuevas generaciones cuyos hábitos de lectura simplemente prescinden de los periódicos tradicionales. Su opinión se conforma en ese conglomerado difuso de las redes sociales. Igualmente, sus puntos de interés se alejan de los que hasta entonces han concentrado la atención de generaciones precedentes.

Los medios tradicionales que en su día no se dieron cuenta de potencial disruptor de las nuevas tecnologías, empezaron a apostar, algunos, no todos, por la frivolidad y la falta de rigor como forma de sanear sus cuentas de resultados que, maltrechas, tampoco dan para pagar bien a buenos profesionales. Como consecuencia, la profesión también se degrada.

En este contexto, los intentos públicos de “regeneración democrática” y similares tienen poco recorrido. De hecho, los ciudadanos ya cuentan con medios jurídicos más que suficientes para iniciar algo que lo medios temen: las demandas sobre informaciones falsas.

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El segundo de los temas que Manu Álvarez aborda es el de la situación económica y empresarial de la CAPV. Es una situación grave que avalan, primero, los datos: si en 2000 representábamos el 6,30 % del PIB español, en 2024 somos el 5,89%. También en población descendemos del 5,14 % de la población española al 4,63%. Un descenso, pues, intenso y, lo más alarmante, sostenido.

El impacto de ETA fue, desde luego, brutal, pero hace ya años que cesó en su actividad y los datos no remontan. La sensación subjetiva percibe esta onda larga declinante cuando se observa cómo las grandes marcas comerciales abandonan la Gran Vía de Bilbao mientras se mantienen y hasta florecen en un Madrid próspero y pujante cuta pulsión se percibe con claridad si se pasea por sus calles en las que es fácil encontrar mucho bilbaíno. Cada vez más.

El caso es que los jóvenes mejor preparados abandonan el País, lo mismo que muchas empresas van creando gemelos en otras partes de España o trasladando sus centros de decisión. Y es que, insiste Manu Alvarez, donde duerma de CEO de la compañía es fundamental porque hacia ahí se irán desplazando los equipos directivos y desde ahí se contratarán los distintos servicios que requiere la gestión de una compañía. En definitiva, como recuerda el ponente que decía un significado empresario vasco, en esta senda no conseguimos alcanzan a los que nos preceden y nos alcanzan los que nos siguen.

El problema es, pues, serio. Pero lo grave es que no se reconoce ni por las instituciones ni por el conjunto social. Los poderes públicos suelen incluso reaccionar con virulencia cuando esta lenta decadencia del País se pone de manifiesto como sucedió con el informe de Zedarriak. Reconocer un problema, insiste Manu Alvarez, es el primer paso para resolverlo.

Tampoco el cuerpo social vasco da muestras de dinamismo ni de preocupación. Escorado a la izquierda y adormecido por la omnipresencia pública en todos los ámbitos de la vida, seguimos manteniendo una imagen negativa de la empresa y de la labor empresarial. Llama la atención las escasas vocaciones empresariales, el absentismo creciente o la indiferencia general, por ejemplo, hacia una operación como la OPA del BBVA sobre el Banco de Santander.

La radicación de muchas empresas depende cada vez más solo de la voluntad de sus actuales altos directivos y puede entrar en riesgo con cada cambio en sus cúpulas. Mientras tanto, los poderes púbicos vascos no se atreven a utilizar, por ejemplo, la política fiscal como atractivo para la captación y retención de unas empresas que acaban por morir de éxito cuando su atractivo las hace caer en manos de inversores foráneos y no contamos con fondos propios suficientes para comprarlas cuando están a la venta.

Como somos demográficamente pocos aguantamos de momento, pero la larga onda de la evolución económica vasca confirma una realidad claramente decreciente, poco dinámica y con un atractivo escaso que espanta a nuestros jóvenes mejor formados y a un número creciente de empresas.

En Bilbao, Manu Álvarez. 26 septiembre 2024

Manu Álvarez es corresponsal económico del Correo desde 1980, miembro de la Asociación de Periodistas de Información Económica y profesor del Master de Periodismo Multimedia de la UPV y Vocento. Profesor invitado de distintos masters, así como a programas de radio y TV y es coautor del libro “Superlópez” sobre el exvicepresidente de WV.

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Desafíos europeos con Joaquín Almunia

El momento al que se enfrenta la UE es, a juicio del ponente, particularmente difícil. El contexto mundial está mediatizado por la formidable pugna en los ámbitos  económico, tecnológico o incluso al militar que enfrenta a China con los EEUU por la hegemonía del mundo.

Ese escenario que lo mediatiza todo puede verse alterado con la candidatura de Donald Trump en noviembre próximo que no ha dejado de poner en duda el resultado electoral que hizo a Biden presidente en 2020 lo que, a la postre, cuestiona al propio sistema de la que es todavía la primera potencia del mundo. Un Trump más rodado que en 2016 seguirá, no obstante, intentando dividir a la UE con la diferencia de que en estos momentos el todavía expresidente cuenta con partidarios dentro de la propia Unión como es, entre otros, la Hungría de Victor Orban a la que, fatal casualidad, le toca la presidencia semestral de la UE en pleno periodo electoral norteamericano.

Como las dificultades nunca vienen solas, a la preocupación que surge del Oeste de la UE se une en el Este la guerra de Ucrania provocada por una Rusia ya absolutamente autoritaria que sigue siendo una potencia nuclear formidable pero sin controles democráticos sobre ese arsenal. Este conflicto se puede volver irremisiblemente favorable a Rusia si Trump sale elegido, lo que conformaría el mayor riesgo bélico al que Europa se ha enfrentado desde la Guerra Fría.

Ante semejante panorama, los retos a los que se enfrenta la UE son formidables y, más concretamente, Joaquín Almunia los resume en tres aunque todos ellos pasan por el mismo eje: el reforzamiento de la unidad europea.

El ponente no plantea que la UE deba convertirse en un tercer competidor por la hegemonía mundial, pero sí  mantiene que Europa debe alcanzar un peso y una autonomía que le permita corregir una dependencia tradicional que se ha mostrado excesiva en el ámbito militar respecto a los EEUU a través de la OTAN, respecto a Rusia en el suministro energético y respecto a China en el ámbito tecnológico y también económico.

En consecuencia,  la autonomía europea sólo puede fortalecerse a través de una mayor unidad comenzando en lo militar con el desarrollo de una estrategia de defensa propia no tan dependiente de Washington. Este reforzamiento pasa por una intensificación del apoyo económico y militar a Ucrania si no queremos correr el riesgo de perder una guerra que envalentonaría a Rusia, especialmente, en su afán disgregador de la UE. El riesgo se exacerbaría con Trump en la Casa Blanca.

Una mayor autonomía pasa, en segundo lugar, por fortalecer una política exterior unitaria que se dificulta por la exigencia de unanimidad en la toma de decisiones en este ámbito. Habría que atenuar este requisito para hacer frente a la necesaria ampliación que la UE va a tener que acometer en el Este desde Ucrania, Moldavia o Georgia, hasta Azerbaiyan o los Balcanes Occidentales. Una ampliación plagada de dificultades que van desde la guerra que sufren algunos candidatos a lo poco homologable de las estructuras  y usos políticos en otros o a las generalizadas insuficiencias económicas como para integrarse en mercados abiertos. Desde luego, nos dice Joaquín Almunia, una integración conjunta y de golpe es imposible pero la ampliación, de un modo u otro,  tiene que llevarse a cabo por largo que vaya a ser el proceso.

El tercer gran ámbito para ganar autonomía es el de adquirir el tamaño económico suficiente a través de completar el mercado interior. Impulsado desde 1985 por Delors con el apoyo de Mitterrand, Kohl y la colaboración de Margaret Thatcher se diseñó un sistema que paulatinamente ha ido derribando barrera tras barrera. Queda, no obstante, rematar la faena en algunos ámbitos como son los siguientes:

El  ámbito de las telecomunicaciones. Las barreras actuales nos impiden avanzar en un mercado digital único que facilitaría el desarrollo de grandes plataformas digitales europeas de las que carecemos. Tenemos Spotify o Booking pero no el equivalente a los Google, TikTok, Facebook, Amazon o X.

Un mercado interior más integrado y potente facilitaría a las empresas europeas ganar el tamaño que les permitiera competir con sus equivalentes norteamericanas y chinas. Parecía que el desarrollo inicial del mercado interior posibilitaría a las empresas europeas recuperar terreno respecto a sus competidoras pero en los últimos tiempos esta tendencia se ha revertido de manera que, según los últimos informes, estamos en un diferencial de un 18% de PIB per cápita respecto a EEUU.

Por su parte, respecto a China nos encontramos que nos provee de productos y tecnologías que necesitamos pero que coloca en nuestros mercados con prácticas y dinámicas poco homologables con las reglas de la Organización Mundial del Comercio lo que nos obliga, campeones de las economías abiertas como nos consideramos, a imponer unas prácticas proteccionistas que nos repugnan. Claro está que estas restricciones, como las que ahora aplica la UE al coche eléctrico chino, inmediatamente tiene sus réplicas como las que afectan al porcino español, por ejemplo.

En definitiva, necesitamos desarrollar el mercado interior para fomentar nuestro desarrollo digital, de la misma manera que nos hace falta un mercado común común de capitales al que tanto se oponen los países medianos y pequeños de la UE. Necesitamos también un mercado común energético en el que la falta de estándares y regulaciones comunes nos genera costes mientras perdemos eficacia y competitividad.

La enormidad de estos retos va a requerir inversiones descomunales. Se habla  de 700.000 u 800.000 millones de euros anuales, esto es, el mismo importe de los fondos Next Generation previstos para un periodo de 7 años. Este esfuerzo requiere de una participación mayúscula de capital privado que no va a asumir riesgos si no tiene alguna forma de aval público. La colaboración público privada adquiere, pues, a juicio del ponente, una importancia capital para responder a los retos que plantean los desafíos europeos.

En el animadísimo coloquio que siguió a la intervención de Joaquín Almunia se abordaron multitud de aspectos pero hubo alguno de especial relevancia porque invitaba al optimismo en un panorama en principio tan sombrío.

El primero de estos aspectos es que la UE no se enfrenta a competidores invencibles. Las dificultades norteamericanas son conocidas. Pero en entornos menos transparentes, Rusia es improbable que pueda soportar por mucho tiempo la falta de acceso a mercados occidentales y, por su parte, China se enfrenta, no solo a una crisis demográfica colosal, sino que la falta de un ecosistema libre y abierto está lastrando extraordinariamente su capacidad de innovación y con ésta su competitividad. En definitiva, en el actual entorno geopolítico llueve para todos.

Pero más relevante aun para mantener una visión optimista es la constatación que hace Joaquín Almunia de que la propia historia de la UE no es más que una sucesión de retos que en su día parecían insalvables y que, no obstante, se han ido superando a través de la contrastada capacidad de sus dirigentes y funcionarios y, sobre todo, por la capacidad de diálogo y de acuerdo para alcanzar un  grado de desarrollo absolutamente impensable cuando el proyecto comunitario se lanzó en su día.

En Bilbao, Joaquín Almunia. 20 junio 2024

Joaquín Almunia (Bilbao 1948), economista de la Comercial de Deusto, comenzó su andadura profesional como responsable de economía de la UGT, para ser nombrado Ministro de Trabajo y de la Seguridad Social en el primer Gobierno de Felipe González con solo 34 años. Posteriormente, se hizo cargo del Ministerio de Administraciones Públicas. Diputado del PSOE, fue portavoz del grupo parlamentario socialista y, posteriormente, Secretario General y candidato a las presidenciales de 2000. Ya en el ámbito comunitario, Joaquín Almunia fue Comisario de Asuntos Económicos y Monetarios en el mandato de Jose Manuel Durao Barroso que le encomendó la vicepresidencia y la responsabilidad de la cartera  de Competencia.

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Inteligencia Artificial. Una visión cinetífica con el DR. José Antonio Lozano

La inteligencia artificial (IA) es un fenómeno que parece que lo inunda todo. Atrae la atención de las gentes, sí, pero también de las empresas y los gobiernos que invierten cantidades colosales de recursos también en España donde se está desarrollando, aunque algo tardíamente, la Estrategia Española de IA. Más cerca, en la propia CAPV, el Centro Vasco de IA enfoca su labor en la aplicación y, en particular, en la adopción rápida de la IA por parte de la industria vasca.

En este marasmo, dice el Dr. Lozano, no es fácil definir con precisión qué es la IA, algo complejo que aglutina en parte a la filosofía, a la ciencia y, sobre todo, a la tecnología. Con todo, José Antonio Lozano, propone al Foro una definición de IA según la cual sería aquella área de la informática que estudia y desarrolla comportamientos inteligentes mediante métodos computacionales.  Así pues, el ecosistema de la IA es informático y su lenguaje es eminentemente matemático.

Concretando un paso más, los componentes de la IA serían, según el Dr. Lozano, cuatro: El primero sería la percepción, esto es, la capacidad de recibir información ya sea hablada, visual, táctil, etc. El segundo componente, sería la capacidad de aprender y mejorarse a sí misma con lo aprendido. El tercero sería la capacidad de organizar ideas para alcanzar objetivos y, finalmente, el cuarto de los componentes sería la capacidad de comunicarse con terceros, humanos o no.

Las conjunciones de estos cuatro componentes conformarían lo que el ponente denomina la inteligencia general. A su juicio, a día de hoy ninguna de las manifestaciones de la IA las reúne.

Existen, eso sí, formas de IA que cuentan con alguno o algunos de estos componentes, pero no los cuatro simultáneamente. A esta capacidad limitada a alguno o algunos de los componentes de la inteligencia general, la denomina el ponente “inteligencia específica”.

Algunas de las manifestaciones actuales de esta inteligencia específica son extraordinariamente efectivas de manera que, como explicará más tarde, el desempeño de la IA en algunos ámbitos muy concretos es excelente.

Ahora bien, donde la IA no ha llegado es al sentido común y a esa manifestación del mismo que nos permite a los humanos inferir información de pequeños detalles que no hemos estudiado específicamente pero que vamos incorporando a nuestro bagaje intelectual para desarrollar esa capacidad de juicio que denominamos sentido común. Al respecto, el Dr. Lozano expone al Foro la fotografía de una tenista a la que, con ayuda de la IA, acompañan en un margen de la fotografía un enorme despliegue de datos biométricos, deportivos, etc. Pero en esa misma fotografía se vislumbra un trozo de una pista de hierba y un pequeño anagrama que nos dice que se trata de Wimblendon; aparece un 6 en la primera casilla del marcador que nos indica que el primer set ha terminado o aparece al fondo un adolescente con las manos asidas a su espalda que reconocemos como un recoge pelotas. Pues bien, toda esta información conforma un escenario que una inteligencia general hace que los humanos la captemos pero que escapa a la IA.

En todo caso, insiste José Antonio Lozano, estas limitaciones no impiden que la IA tenga desempeños espectaculares como los que genera las recomendaciones de Spotify o Youtube sobre la base de comparar los datos de miles de clientes, o el desempeño de estas máquinas en los juegos formales y reglados como el ajedrez o el más complejo “Go” chino, en el que un ordenador ganará siempre a un humano. Desarrollos igualmente espectaculares son en el campo médico los desarrollos de “alphafold” que permite identificar el plegado de las cadenas de proteínas y con ella deducir su función y desarrollar sobre esa base medicamentos específicos. Una aplicación concreta en la CAPV ha sido la selección de los ovocitos adecuados en los programas de reproducción asistida. En otros campos encontramos, claro está, el coche autónomo donde se unen las capacidades de percepción, acción y aprendizaje, unidos a la capacidad de moverse siempre a la velocidad máxima permitida lo que optimiza la conducción. Y está, por supuesto, la starlet del momento: el Chatgpt, una herramienta extraordinaria que, a pesar de sus muchos fallos actuales, acabará, según el ponente, transformando nuestra forma de trabajar.

Sin embargo, la IA tiene también riesgos indudables. Así, por ejemplo, la IA generativa es capaz de reproducir imágenes o sonidos, esto es, hablas, con una precisión que los hace indistinguibles de la realidad lo que puede tener ventajas indudables, pero difumina la distinción entre la verdad y la mentira.

Y es que el enorme potencial de la IA esconde peligros muy serios como son, según comenta José Antonio Lozano, entre otros, los siguientes: Su autonomía que puede aplicarse a un armamento capaz, en consecuencia, de elegir a sus víctimas por sí solo. A la IA le falta robustez lo que genera que pequeñísimas alteraciones en sus in puts, imperceptibles para el humano, no lo sean para la máquina provocando cambios tan radicales como peligrosos en su desempeño. No son menores los riesgos para la privacidad ni tampoco la asunción por parte de la IA de los sesgos implícitos en las personas o los datos que hacen que, por ejemplo, las enfermeras se enuncien, así, en femenino y los médicos en masculino.

Esta amalgama de potencialidades y riesgos hace que las aproximaciones de los tres gigantes mundiales en la IA, esto es, China, EEUU y la UE, sean diferentes y, consecuentemente, generen regulaciones distintas. Para China, la IA es, ante todo, un instrumento de control social. En los EEUU, donde los grandes desarrolladores son empresas privadas, prima una visión, digamos, más comercial. La UE es, seguramente, el ámbito en el que la percepción de los riesgos de la IA es más sentida lo que está generando una legislación que, al tiempo que intenta controlar los riesgos, tiene el inconveniente de que puede lastrar la competitividad de quienes se miden con aquellos que no tienen estas limitaciones legales.

A juicio del ponente, el desarrollo de la IA, tanto de sus potencialidades como de sus peligros, requiere algún tipo de regulación. Ahora bien, la legislación que pueda desarrollarse requerirá, primero, ser completada por algún tipo de acuerdo entre las grandes empresas que dominan el mercado de la IA. Y, en segundo lugar, los desarrollos normativos tendrán que superar dos inconvenientes clave: una velocidad de la evolución tecnológica muy superior a la capacidad de cambio en el ámbito jurídico y, lo que no es menos grave, la necesidad de regular un futuro que, en el caso de la IA, es absolutamente desconocido.

Con todo, finaliza el ponente, todavía no es esperable que se materialice esa gran dispotopía de que las máquinas sean más inteligentes que el hombre para acabar sustituyendo. Los retos que plantea la IA son enormes, pero todavía está a distancia considerable de alcanzar aquella inteligencia general a la que se hacía referencia al principio y lejos, por lo tanto, de la capacidad de crear máquinas más inteligentes que ellas mismas.

En el muy animado coloquio que siguió a la exposición, se abordaron cantidad de cuestiones como, entre otras muchas, la referida a la propia sostenibilidad de los sistemas de IA que manejan la inimaginable cifra de 127.000 millones de parámetros o consumen ingentes cantidades de electricidad. Se abordaron también las tensiones entre los operadores privados y los poderes públicos o las grandes dudas que plantea la capacidad de la IA de emitir emociones de las que no se sabe hasta qué punto son sentidas. A día de hoy, aparecen más claras las limitaciones a la creatividad de la IA aunque por pura aleatoriedad, eso que en el ámbito llaman estocasticidad, se alcancen resultados nuevos.

En Bilbao, a 23 de mayo de 2024

José Antonio Lozano es matemático de carrera, doctor en computación por la UPV y catedrático del área de Computación e Inteligencia Artificial.

Desde 2019 es director científico del Centro Vasco de Matemática Aplicada en el que trabajan 400 personas.

Además, es autor de más de 190 artículos, supervisor de 30 tesis doctorales, partícipe en la organización de más de 70 conferencias internacionales.

Ha sido presidente general del Congress of Evolutionary Computation (IEEE 2017) y de la European Conference on Machine Learning and Practice of Knowledge Discovery of Databases (2021)

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¿Qué hay para comer?. El rol de la comida durante la transición a la agricultura con la Dra. Amaia Arranz Otaegui

La elaboración de la comida cambia la vida del hombre. Y el desarrollo de la agricultura está en el epicentro de este cambio. Así pues, determinar dónde, cómo y por qué surge la agricultura se convierte en una cuestión central en la evolución del ser humano.  La agricultura surge y se desarrolla de manera independiente en más 20 lugares en el mundo, aunque la investigación de la Dra. Arranz se centrará en el Creciente Fértil.

Pues bien, hasta ahora la narrativa tradicional expone que este tránsito a la agricultura o, si se quiere, el tránsito de las sociedades cazadoras y recolectores a las comunidades plenamente agricultoras, se produce alrededor de 8.000 años a. de C, y de manera relativamente súbita. De ahí que se hable de la “Revolución neolítica”. Las explicaciones de este cambio súbito son varias y van desde la referencia a cambios climáticos que reducirían las especies comestibles hasta obligar a cultivarlas, a cambios demográficos y hasta cambios culturales como los que postula Brian Hayden que defiende que ya los recolectores habían empezado a elaborar pan y cerveza en un contexto de competencia social y tribal en el que estos alimentos constituían un lujo.

En todo caso, estas hipótesis se apoyaban en las evidencias que proporcionaba la arqueología tradicional que se basaba en restos sólidos más evidentes. Sin embargo, el desarrollo en las últimas décadas de técnicas que permitían rastrear también los restos, muchas veces microscópicos, de semillas, tubérculos, raíces o maderas alumbra una nueva especialización científica, la arqueobotánica. Esta nueva especialización abre un mundo de investigación inédito porque permite precisar mucho más todo lo que tiene que ver con el uso de las plantas lo que, a su vez, esboza cual puede ser el medio ambiente de la época y hasta el tipo de economía que prevalecía en el pasado.

Pero, probablemente, uno de los cambios más relevantes que ha traído consigo la arqueobotánica y los descubrimientos asociados a la misma, es un giro radical en el relato tradicional. La nueva evidencia científica indica que el desarrollo de la agricultura no fue un cambio súbito, esto es, no fue una revolución, sino fruto de un proceso evolutivo muy lento que llevó a una codependencia entre los seres humanos y las plantas.

En efecto, la arqueobotánica empieza a mostrarnos que las poblaciones del periodo Paleolítico eran más recolectores que cazadores y, sobre todo, que empezaron a explotar y cultivar las plantas que se domesticarían posteriormente en el Neolítico. En efecto, yacimientos en Irak tan lejanos como de 70.000 a 40.000 a. de C., se encuentran restos de semillas de cebada, mostaza, guisante o de pistacho. En yacimientos de Israel de 21.000 años a. de C., empiezan aparecer utensilios parecidos a molinos que parecen indicar la molienda de algún tipo de cereal. Más cerca, 13.000 a. de C. pero todavía muy lejos del Neolítico, se encuentran en los yacimientos del Creciente Fértil edificios de piedra, utensilios para molienda más definidos, hoces y una profusa de elementos decorativos y simbólicos con motivos geométricos y antropomorfos. En los yacimientos de 13.000 años a. de C. lo que aparecen son ya restos carbonizados con estructuras idénticas al pan que se elaboraba en el Neolítico y en cuyos restos hay evidencias suficientes para determinar la presencia de ingredientes como los cereales.  En definitiva, tenemos evidencias de la elaboración del pan, no en el 7.100 a de C. como era la datación tradicional, sino en el 13.000 a. de C. Un pan que elaboran gentes que todavía eran básicamente recolectores-cazadores.

Ahora bien, ese pan se puede elaborar con trigo silvestre que se recoge mientras se desplazan de un sitio a otro o puede elaborarse desde un cereal previamente cultivado. Las evidencias de cultivo de cereal más antiguos de los que se dispone es de unos 9.600 años a. de C. Estamos, pues, en un periodo todavía precerámico en el que los utensilios son de piedra.

El tránsito entre el cereal silvestre y el doméstico es lento y complejo. La diferencia básica es que, por ejemplo, en el trigo silvestre, las semillas que conforman la espiga se van desprendiendo según maduran para así germinar en el suelo al que caen. En el trigo doméstico, por el contrario, las semillas se mantienen en la espiga por lo que su aprovechamiento es, por un lado, mucho mayor, pero, de otro lado, no se reproduce naturalmente: hay que plantar esas semillas que no han caído al suelo. Este tránsito entre el trigo silvestre y el doméstico dura unos 3000 años y para el 8.000 a. de C. está ya plenamente asentado. En esa época existen ya evidencias de arado y de uso de abono y el pan que se elabora es, básicamente, el mismo que seguimos consumiendo hoy en día. En definitiva, para esa época el ser humano ha dejado de consumir plantas y semillas y consume alimentos.

A partir de entonces, las cosas se precipitan. Los panes dejan de ser planos y pasan a ser fermentados y con la aparición de la cerámica pasaremos del pan a las gachas y al consumo de lácteos hacia el 6.500 a de C.

En definitiva, concluye la Dra. Arranz, la transición a la agricultura no fue un proceso revolucionario sino fruto de una evolución mucho más lenta de modo que no fue la agricultura la que nos llevó al pan sino precisamente al revés: el pan el que nos llevó a la agricultura.

Y en esta evolución, dejó simplemente apuntado la Dra. Arranz, las mujeres jugaron un papel transcendental.

Un animado coloquio en el que se trató desde el contraste del trabajo de la arqueología clásica con la arqueobotánica, la evolución de múltiples cultivos, la aparición de restos de opiáceos y hasta la insinuada relación entre los mitos de paraísos perdidos, como el bíblico, con la transición del Paleolítico al Neolítico, sirvió de colofón a una sesión del Foro tan interesante como amena.

Amaia Arranz Otaegui (Tolosa 1987) es doctora en Arqueobotánica por la UPV. Ha desarrollado su investigación en Siria, Jordania e Irán centrándose en el estudio de la dieta vegetal durante la Prehistoria y el uso de plantas silvestres y su domesticación. Ha trabajado en la Universidad de Copenhague (2015-2020) y lideró un proyecto “Marie Curie” en el Museo de Historia Natural de París (2010-2021). Ha trabajado en el Instituto de Historia del CSIC y actualmente es investigadora de Ikerbasque en la UPV donde dirige un proyecto de la muy prestigiosa “European Research Council” con una “Starting Grant” de 1,4 millones de euros para estudiar el origen de la agricultura. Las publicaciones de la Dra. Arranz son muy numerosas y se recogen en las más prestigiosas revistas especializadas.

 

En Bilbao a 25 de abril de 2024

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DE LA MAR A LA MESA

Profundo conocedor del mundo marítimo en general y del pesquero en particular, Juan Antonio Apraiz expone a los Diletantes la situación del sector pesquero del País Vasco en la actualidad. Con una gran apoyatura visual, el ponente desglosa paso a paso el quién, qué, dónde y cómo de la actividad para continuar detallando con la comercialización de las capturas y como estas llegan hasta nuestras mesas. Una actividad, dentro de una flota, la vasca, que faena desde la costa de la península ibérica, hasta las Seychelles, el Pacífico, el Atlántico o las costas sudamericanas.

En su exposición, el ponente va desglosando los distintos tipos de pesca desde la de bajura que, en aguas cercanas a la costa, pesca al fresco, hasta la flota de altura que refrigera sus capturas o la de gran altura que las congela. Por cada una de estas tipologías, Juan Antonio Apraiz va desglosando las distintas categorías en las que se subdivide. Así, en la flota de bajura se examina la flota artesanal que faena muy cerca de la costa, especificando las peculiaridades de sus artes de pesca; los artefactos, aparejos y redes que se utilizan, las formas de retribución, el tipo de subasta, a la baja, o las formas de trabajo y cómo van variando a lo largo del año según las distintas campañas y la captura de unas especies u otras.

La pesca de bajura también abarca la pesca de litoral y la de superficie. La primera, las conocidas merluceras, tiene también sus peculiaridades en las artes y equipos de pesca y su radio de acción puede llevarles hasta las Azores y desde allí poner rumbo hacia aguas de Irlanda y acabar recalando ya en el Golfo de Vizcaya. La pesca del bonito es una parte esencial de esta modalidad. Por su parte, la pesca de superficie, la última de las modalidades de la pesca de bajura, se desarrolla con grandes redes de cerco con jareta y en el sector se han desarrollado tecnologías de succión para embarcar el pescado y garantizando así la calidad alta. Estos estándares de calidad, según Apraiz, se mantienen igualmente en las conserveras que manipularan estas capturas al punto que tiene instalados sistemas de trazabilidad de cada lata producida.

Nuestro invitado siguió explicando con una erudición asombrosa las peculiaridades de la pesca de altura, básicamente arrastreros y palangreros con base en Ondarroa y Pasajes. Son barcos de acero y de mayor tamaño que tiene sus peculiaridades, propias de un tipo de pesca más industrial que, entre otras especialidades, tiene sus formas de retribución y sistema de venta.

Por último, la flota de gran altura ya de carácter netamente industrial, navega por todos los mares del mundo. En esta categoría se engloban la flota bacaladera y la que explota el banco sahariano que, aunque tiene matrícula marroquí, es de capital vasco. También entra en esta categoría la flota atunera que, con un soporte tecnológico de primer nivel, faena en aguas del Golfo de Guinea, las Seychelles o el Pacífico. Sus redes alcanzan hasta los 2 km de longitud.

El ponente completa su charla comentando los esfuerzos que el propio sector y el Gobierno Vasco y los institutos de investigación pesquera como Azti llevan a cabo para garantizar la sostenibilidad de las capturas y la calidad del producto que llega a las pescaderías o a las conserveras. Se quiere evitar a toda costa sobrexplotaciones como las que en su día llevaron a la extinción en nuestras costas de la palometa o del besugo o a restricciones de hasta 5 años que tuvo que sufrir la pesca de la anchoa.

En un animado coloquio final, entre otros aspectos, se comentaron desde los asombrosos sistemas de geolocalización en cualquier parte del mundo de cada embarcación en tiempo real, a las peculiaridades tecnológicas y los procesos de su difusión, o el futuro de las granjas marinas o piscifactorías.

Juan Antonio Apraiz Zallo (Gernika, 1958), Capitán de la Marina Mercante, Técnico en Pesca y Transporte Marítimo y Diploma de Especialización en Documentación y Gestión de Patrimonio Histórico, Archivos, Bibliotecas y Museos.

Ha navegado en diversas compañías: Esso España, Naviera Vascongada, Campsa, Navifrisa, Ansel (1980 a 1987).

Ha prestado sus servicios en el Servicio de Puertos de Guipúzcoa del Departamento de Política Territorial y Transportes del Gobierno Vasco ((1988), en el Departamento de Operaciones Joaquín Dávila y Cia (1988-1989), en el Departamento intermodal de Maersk España (1990-1998) y en el Departamento de Consignaciones y Operaciones de Aseco sa (1998-2000).

Ha sido Jefe de Terminal en Mcandrews Euroterminal SA – Abra Terminales Marítimas sa y Noatumsa (2000 hasta la jubilación en 2018).

Investigador y divulgador de temática náutico-pesquera, miembro de Eusko Ikaskuntza, consejero y asesor de diversos museos marítimos, ha realizado trabajos de investigación centrados principalmente en el mundo náutico-pesquero y la recuperación de patrimonio, siendo autor de un buen número de publicaciones, conferencias, informes y proyectos de investigación.

Durante el último año, ha sido organizador y conferenciante del ciclo de Conferencias “Gure Ondarea ezagutzen: Arrantza atzo ta gaur” en el Arrantzaleen Museoa de Bermeo, Miembro de la Comisión de Valoración para la concesión de subvenciones para la puesta en valor del patrimonio cultural marítimo del Gobierno Vasco y Comisario de la exposición “Nuevo Anchustegui – Gure Señoriti” en el Itsasmuseum de Bilbao.

En Bilbao, a 21 de marzo de 2024

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AMOR, LETRAS Y ENCANTADORES DE SERPIENTES. PATRICK LEIGH FERMOR, EL ÚLTIMO VIAJERO ROMÁNTICO

Personaje peculiarísimo, perfecto diletante y profundamente british serían calificativos adecuados para PLF, escritor nacido en 1915.

El escritor tuvo una niñez difícil derivada de la tradición de los funcionarios coloniales británicos, especialmente los destinados en la India, donde residían los padres de PLF, de enviar a sus hijos a educarse a la Gran Bretaña, a Escocia en este caso.

Joven inquieto y culto decide a los 18 años irse a Constantinopla andando. Un viaje lleno de peripecias que darán luego su fruto en los libros de viajes que han hecho a PLF un escritor de culto en el género, aunque no le gustara ser encasillado en el mismo.

Enamorado de Grecia se instala en la península helénica y durante la II Guerra Mundial se incorpora a los servicios secretos británicos llegando a secuestrar al general alemán a cuyo cargo estaba la isla de Creta para trasladarlo a El Cairo lo que le dio un aura de héroe que lo acompañó toda su vida.

Hombre seductor y extraordinariamente vitalista llevó una existencia intensa lo que de alguna manera indujo a que empezara a publicar tarde, ya en su sesentena. Alcanzó un éxito notable, más en el ámbito anglosajón que en el castellanohablante, y aunque escribió poco lo hizo de una calidad extrema.

Instalado en el Peloponeso griego quiso la casualidad que entrara en contacto, ya a sus 93 años, con su nueva vecina, la escritora Dolores Payás, con la que trabó una fuerte amistad que duró hasta su fallecimiento dos años después, en 2011.

 

Periodista por la Universidad autónoma de Barcelona. Guionista y directora de cine. Ha combinado su actividad cinematográfica con la literatura a la que se ha dedicado en estos últimos años de manera preferente. Ha escrito artículos para el periódico El País y Revista de Letras. Su novela Solo Sombras. (2019) la escribió durante una estancia en China. Es autora de Ultimate love y del libro Drink Time en compañia de Patrick Leigh Fermor. Actualmente ha publicado Pasiones públicas, emociones privadas, (escritos periodísticos de Charles Dickens).

En Bilbao, a 29 de febrero de 2024

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EL UNIVERSO GOITIA y COMIDA DE NAVIDAD DE LOS DILETANTES

Como en otras ocasiones, la sesión de Navidad tiene lugar en los locales del Club Marítimo del Abra.

Fuertemente apoyada en una amplia relación de diapositivas, el pintor Ignacio Goitia plantea a los miembros del Foro una muestra extensa de su obra comenzando por las más iniciales, obras de juventud, hasta las más actuales, muchas de gran formato, y todas ellas de técnica muy depurada.

Ignacio Goitia complementa su charla comentando experiencias vitales que van a tener un reflejo directo en una obra tan peculiar como la suya. Excelente dibujante y apoyado en una sólida cultura artística, el ponente explica su interés por la arquitectura en general y por los monumentos más emblemáticos y reconocibles que incorpora a sus cuadros de manera tan característica. Son edificaciones, explica el pintor, que quieren mostrar el poder de quien mandó construirlos y es esa misma aspiración la que Ignacio Goitia persigue incorporar a sus lienzos. Igualmente, el pintor es un impenitente viajero lo que le permite, no solo exponer en el extranjero sino también incorporar a su obra una temática muy variada, aunque lo haga en un estilo netamente reconocible. No obstante, a esta pasión viajera y esa proyección internacional, Ignacio Goitia explica y apoya en las correspondientes diapositivas la relevante presencia de Bilbao y sus edificaciones más características en su obra. También facilita una cumplida explicación al Foro de los Diletantes sobre el sentido y la significación de la proliferación de determinadas figuras en su obra tales como jirafas, monjas, policías o arquetipos cinematográficos reconocibles.

Artista completo, Ignacio Goitia aúna su faceta pictórica con una actividad intensa en la preparación de decorados de eventos relevantes, así como la reproducción de su obra en pañuelos y fulares que se encuentran en su recientemente inaugurada tienda en el centro de Bilbao.

Todo ello conforma lo que el propio pintor titula su exposición a los Diletantes: el “universo Goitia”.

Como viene siendo habitual en la sesión de Navidad del Foro, ya en la sobremesa se abrió un baile en el que también tuvimos la oportunidad de disfrutar de la habilidad musical de algunos diletantes.

Nacido en Bilbao en 1968, es licenciado en Bellas Artes por la UPV y doctor en Historia del Arte. Amplía estudios en Florencia, Inglaterra, La Habana y París. Artista de gran proyección internacional, ha expuesto en Roma, Miami, Bruselas, París Nueva York, Monterey, Lisboa, Madrid y, naturalmente, en Bilbao.

En Getxo, a 14 de diciembre de 2023

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LA PESCA DE LA BALLENA Y LA PRESERVACIÓN DEL PATRIMONIO MARÍTIMO

Xabier Alberdi explicó a Foro de los Diletantes la extraordinaria aventura que supuso la pesca de la ballena en la actividad de los puertos vascos durante los siglos XIV y XV.  Tras iniciarse con la caza de este cetáceo en las aguas del Cantábrico, los balleneros vascos empezaron a desplazarse hacia, primero, el Mar del Norte para desplazarse progresivamente hacia Islandia y acabando por recalar en las costas de Labrador y Terranova.

La sofisticada técnica que requiere la caza de la ballena, explicó Alberdi, no se importó sino que se generó en el País y se acompañó de una calidad excelente de las embarcaciones y de innovaciones tecnológicas tan relevantes como la instalación de calderas para fundir el aceite de ballena en alta mar en barcos, no se olvide, de madera.

Esta expansión ballena vasca generó desde conflictos muy graves en Islandia, hasta convivencias mucho más armoniosas con las tribus de las costas canadienses que se llegaron a adoptar palabras y expresiones euskéricas en su habla.

El extraordinario rendimiento y la extendida utilización del aceite de ballena especialmente, entre otras utilidades, como fuente de energía lumínica, atrajo a flotas más potentes de los países del Norte de Europa que acabaron por desplazar a los balleneros vascos.

 

A la intervención de Xabier Alberdi siguió en la misma jornada la exposición de los hermanos Etcheverria, Peio y Jackes, de San Juan de Luz. El puerto labortano tuvo en su tiempo una fuerte tradición ballenera que, como tantos otros de la costa vasca, fue virando hacia la pesca del bacalao alcanzando el máximo esplendor en el siglo XVII. Los Etcheverria compartieron con los Diletantes sus esfuerzos por la preservación del patrimonio marítimo de Iparralde así como el conjunto de hallazgos referidos a la pesca en sí, a sus artes propias y a las características de las embarcaciones utilizadas. Todo este conjunto de información se desprende del intercambio epistolar recientemente descubierto entre la naviera Lahirigoyen de Bayona y sus corresponsales en la isla de San Pedro y Miquelon, frente a las costas de Terranova. La intervención de los Etcheverria sirvió de excelente complemento a la exposición inicial.

 

Xabier Alberdi, de la Fundación ALBAOLA, (Pasajes San Pedro), que vela por el Patrimonio marítimo Vasco, con diversas actividades, no solo la construcción, al estilo tradicional, de la nao San Juan, nave del siglo XVI, cuyo pecio fue encontrado y recuperada la nave en aguas de Canadá. Otras actividades son la escuela de carpintería, de navegación etc. También es destacable, el proyecto creado en Djúpavík (Islandia) para recuperar la historia común de Islandia y los marinos vascos, ya que en ese lugar naufragaron varios balleneros vascos.

 

Peio Etcheverria y Jakes Etcheverria, hermanos de San Juan de Luz, de familia marinera, Co-presidentes de la Sociedad Egurrezkoa, dedicada a la preservación del patrimonio marítimo, restauración de lanchas tipo txipironera de madera y otras actividades relacionadas con la pesca del bacalao. 

 

En Bilbao, a 16 de noviembre de 2023

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UNA REFLEXIÓN SOBRE LA UNIVERSIDAD, YA DESDE LA BARRERA (DR. JOSE CARLOS GOMEZ SAL) 2023-10-26

Comienza con una breve Historia de la Universidad, desde su nacimiento en la alta Edad Media, cuando aparecen sus características fundamentales:

Objetivo, conocimiento –saber y transmitirlo, desarrollo de la sociedad

Autonomía, libertad de catedra y enseñanza.

– Las universidades españolas florecen durante el Renacimiento, con sus protagonistas: Cisneros, el gran promotor y reformador; Antonio de Nebrija, el maestro; y La Biblia poliglota, la gran obra. Es la época del Humanismo de Erasmo de Rotherdam y en España Juan Luis Vives, Juan y Alfonso Valdés, Juan de Vergara, …

– En los Siglos XVIII y XIX tiene lugar el desarrollo de la Ciencia, la Ilustración y la revolución industrial

La universidad se hace CIENTÍFICA En 1810 se crea en Berlín, la Friedrich-Wilhelm Humboldt-Universität.

En Inglaterra: Oxford, Cambridge: Newton, Faraday, Maxwell, …

En Francia: College de France, Gauss, Fourier…

En Estados Unidos, la combinación de enseñanza e investigación es el modelo durante el siglo XIX y da lugar a instituciones como la Universidad John Hopkins (primera dedicada a la investigación en USA) Harvard, Duke, Cornell, …

– En ESPAÑA, a lo largo del S XIX y comienzos del XX, destacan: Francisco Giner de los Rios.1839-1915 (Institución Libre de la enseñanza.1876), la Junta de ampliación de estudios e investigaciones científicas. 1907, el Instituto de Física. Instituto Rockefeller, la Residencia de estudiantes, la Universidad Internacional Santander

– El sistema universitario español actual se establece en Los años 70 y 80.

  • Universidades Autónomas de Madrid, Barcelona y Bilbao (1968).
  • Nuevas Universidades. Prácticamente una en cada provincia.

UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS: 91

PÚBLICAS: 50 (47 Presenciales, 1 No Presencial, 2 Especiales)

PRIVADAS: 41 (36 Presenciales, 5 No Presenciales)

COMPARATIVA MUNDIAL:

Estados Unidos, una universidad por cada 94.000 habitantes

Reino Unido, una por cada 253.000 habitantes

Alemania, una por cada 292.857 habitantes

España, una por cada 517.000 habitantes

– Dimensión, eficacia y eficiencia. Investigación

Las Universidades y el sistema de investigación españoles se han portado y alcanza el puesto 12 o 13 de publicaciones científicas

-Sigue apareciendo recurrentemente la insatisfacción respecto a la relación universidad empresa y la poca eficacia de la transferencia.

Como causa ¿la pobre relación de empresas españolas innovadoras?

La contribución socioeconómica del Sistema Universitario Español es muy destacada.

La formación y la investigación son el eje central de la economía basada en el conocimiento en nuestro país.

Pero ¿Quién lo cree verdaderamente?

 

El Doctor Gomez Sal (Alcalá de Henares, 1948), es Doctor en Magnetismo por la Universidad de Grenoble (Francia) en 1974, y en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid en 1976. Ha sido Catedrático de Física de la materia condensada de la Universidad de Cantabria a la que se incorporó en 1974, y donde desarrolló su actividad académica e investigadora.

Ha sido Presidente de la Comisión Sectorial de I+D+I de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE). En 2021 le fue entregado el Premio Salvador Velayos por su contribución al desarrollo del magnetismo en España.

En Bilbao, a 16 de octubre de 2023

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